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viernes, 24 de enero de 2020

El buen chorizo

En una de mis primeras guardias del Turno de Oficio, me llamaron de la comisaría la tarde del día enque estaba de suplente, para atender a un detenido. 

El asunto era el siguiente: Un hombre de unos 27 años había dado un «tirón» a una anciana, para robarle la cadena que la señora llevaba al cuello. Con el tirón la señora se fue al suelo, pero el ladrón, tras salir corriendo se paró en la esquina próxima para ver que había sido de su víctima. 

Al observar que nadie de los que pasaban se acercaba a ayudar a la señora, él mismo volvió junto a ella, y tras devolverle lo robado, llamó a una ambulancia y llevó a la señora al hospital, donde la ingresaron con fractura de cadera. 

viernes, 1 de diciembre de 2017

Saciar la sed

   Cuenta una leyenda oriental que un hombre buscaba en el desierto agua para saciar su sed. Después de mucho caminar, ya muy fatigado, con la boca reseca, el peregrino descubre por fin las aguas de un arroyo. Pero, al arrojarse sobre la corriente, su boca encuentra sólo arena abrasadora. Vuelta a caminar, leguas y leguas; su sed y su cansancio van en aumento. Por fin, ya oye el rumor del agua. Se divisa en la lejanía un río caudaloso, ancho; ya toman sus manos el líquido tan ansiado, pero de nuevo era sólo arena. Más andar aún, con la lengua fuera, como un perro sediento. 

   Hasta que de nuevo se oye rumor de aguas de una fuente. Su chorro cristalino forma un gran charco. Pero sólo la decepción responde a la sed del caminante. Y con renovado afán se lanza al desierto. Atraviesa montes, valles, y sólo halla soledad y aridez. No hay agua, ni rastro... Un día le sorprende un viento de humedad; allá, a lo lejos, parece que el mar inmenso brilla ante sus ojos. El agua es amarga, pero es agua. Al hundir su cabeza ansiosa entre las olas, no hace sino sumergirse en un fango que no está originado por el agua. 

   El peregrino entonces se detiene; se acuerda de su madre, que tanto sufrirá por él cuando sepa de su muerte. Las lágrimas vienen a sus ojos, resbalan y caen en el cuenco de sus manos, y entonces le permiten saciar su sed. Algo parecido nos sucede a todos a veces, después de haber tratado en vano de apagar nuestra ansia en tantas fuentes engañosas, que descubrimos al fin que en las lágrimas de contrición y el arrepentimiento por nuestras errores está el agua que puede remediar nuestra sed.

interrogantes.net / anecdotasypoesias.blogspot.com.es

jueves, 2 de noviembre de 2017

La escena final del Tenorio de Zorrilla


Es una vieja tradición representar en la festividad de Todos los Santos el Don Juan Tenorio (1844) de José Zorrilla, segunda gran recreación dramática, junto a El burlador de Sevilla y convidado de piedra (1630) de Tirso de Molina, de uno de los grandes arquetipos de la literatura. 

Su escena final es una gran plasmación del enfrentamiento en el alma, presta ya al juicio de Dios, entre los remordimientos y el arrepentimiento. Aquí vemos a Francisco Rabal como Don Juan y a Concha Velasco como Doña Inés, en la histórica representación capitaneada por Gustavo Pérez Puig en 1966 para Estudio 1de Televisión Española, que aquí puedes ver completa.

religionenlibertad.com

jueves, 18 de mayo de 2017

La pizarra vacía


Tres días antes del lanzamiento de Reset fallecía en Madrid Carlos García-Hoz. Tenía 45 años, mujer y una hija aún pequeña. Era director de una agencia de publicidad. Un tipo creativo, carismático, entrañable, deportista, muy querido por amigos y compañeros. 

Alguien ahí Arriba consideró que ya se había reiniciado suficientes veces y que su sistema operativo estaba preparado para dar el salto a una nueva dimensión. Oírle hablar del reencuentro con Dios que suponía para él cada Confesión, —“un gran chollo”, lo definía—, cobra un nuevo sentido al saber que unos días antes se había encontrado cara a cara con Él. 

jueves, 3 de marzo de 2016

El club de los ojos verdes: Corto antidesahucios del vientre materno



Para lograr el perdón es necesario ser consciente de lo que se ha hecho, arrepentirse, aun siendo doloroso, es la puerta de salida de la culpa. El miedo viene de la culpa y el miedo tambien te cierra a los demás. Es hora de recordar que estamos en el Año Santo: la misericordia infinita de Dios nos espera siempre.

martes, 13 de mayo de 2014

Señores, nos estrellamos en dos minutos…

   Siempre es un buen momento para hacer examen de conciencia
   No hay que esperar al tsunami. Cuentan que desde el momento en que se produjo un terremoto en Sevilla los sacerdotes salían a la calle y se formaban colas para confesarse.

sábado, 23 de marzo de 2013

SURCOS DE LÁGRIMAS

   Es una piadosa tradición y, posiblemente, una simple leyenda, pero es interesante. Cuentan que San Pedro, todos los días, al oír cantar a un gallo, se echaba a llorar porque se acordaba de la triple traición a Cristo, y que las lágrimas habían grabado surcos en sus mejillas. Por cada negación le salía del alma exclamar: "Señor, Tú lo sabes todo, Tú sabes que te amo" (Jn 21,17).

   Es imposible que las lágrimas abran hendiduras en un rostro: hasta aquí la leyenda. Pero es bien verosímil que para San Pedro el canto del gallo tuviera una resonancia muy especial. Y en aquellos tiempos debía ser muy difícil no tener cerca del propio domicilio, incluso en una urbe como Roma, un corralito con algún gallo dispuesto a avisar a los vecinos de la llegada del nuevo día. Cuántos actos de contrición debió hacer aquel gran hombre.

J. EUGUI

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Culparás al otro

   Se desvían las responsabilidades hacia terceros, a menudo abstractos: los mercados, el sistema, la educación, los políticos en general, la crisis...

      Hace muchos años escribí un artículo sobre los personajes que, en las entrevistas periodísticas, suelen responder que no cambiarían nada de lo que han hecho en su vida, porque no se arrepienten de nada. La cosa ha ido tomando cuerpo y lo que entonces era solo una tendencia ha cristalizado ahora en un rasgo cultural: nadie tiene la culpa de nada, siempre se desvían las responsabilidades hacia terceros, a menudo abstractos: los mercados, el sistema, la educación, los políticos en general, la crisis...

      Entre las anécdotas que escuché a Toni Nadal el otro día, me impresionó especialmente una. Cierta vez, acudió a un torneo con dos tenistas. Para evitar suspicacias, acompañó al otro en un partido que se jugaba al mismo tiempo que el de Rafa. Sabía que su sobrino estaba perdiendo en la pista de al lado, pero no hizo nada hasta que alguien se le acercó para preguntarle si no tenían raquetas de repuesto. Claro que las tenían. «¿Por qué, entonces, tu sobrino está jugando con una rota?». Toni se fue para allá y le dijo a Rafa: «Pero con el tiempo que llevas en esto, ¿cómo no te has dado cuenta?». La respuesta: «Pensaba que era culpa mía, estoy tan acostumbrado a que siempre es culpa mía».

      El cerebro humano parece diseñado para olvidar y para encontrar explicaciones que justifiquen la propia conducta equivocada o permitan atribuírsela a causas y agentes externos. Por eso hay que educarlo en la responsabilidad, porque cuesta Dios y ayuda reconocer algo, arrepentirse, pedir perdón o perdonar, que son los auténticos motores del cambio, del progreso personal y social. Pero no se lleva.
Paco Sánchez
LaVozDeGalicia.es / Almudí

sábado, 10 de septiembre de 2011

“¿Sabes, Dios? He vuelto a meter la pata”

   En la reciente JMJ se instalaron 200 confesionarios en el Parque del Retiro de Madrid. Una televisión holandesa quiso saber qué era aquello. Así se lo explicaron algunas jóvenes.

 

OPUSDEI.ORG

martes, 17 de agosto de 2010

SE SENTÍA LIGERO

          Me lo cuenta un amigo y tomo nota enseguida. Sorpresa al llegar a casa y encontrar un aviso telefónico de un sobrino de siete años, Juan, que es la primera vez en su vida que le llama. Marca el número de la casa y descuelga su padre:
-Sí, ahora te lo paso.
-Tío, hoy me he confesado.
-Muy bien, y ¿qué tal?
-Estoy muy contento; el cura era muy simpático, y... ahora lo estamos celebrando aquí, en casa, con una pizza.
Se queda sorprendido por todo lo que oye. Pero el chaval prosigue:
-¡Tío, voy más ligero!
Se pone la madre:
-Está contentísimo. Dice a todo el mundo que ha hecho su primera Confesión y que va muy ligero.

J. EUGUI

lunes, 14 de junio de 2010

APRENDER A PEDIR PERDÓN

Muy pocas veces he visto y oído a un hombre de la comunicación pedir perdón por un error profesional. Presento el siguiente vídeo, es una pieza maestra de profesionalidad humana y cristiana. A que nos ayude a todos a pedir perdón de nuestros errores, pecados y equivocaciones.