
“Iba a Misa, a la parroquia cerca de mi casa. Al salir, de forma muy violenta me interceptaron varios secuestradores con armas largas...”.
La mañana del 29 de agosto de 1990, este arquitecto mexicano fue secuestrado y privado de su libertad durante nueve meses por unos delincuentes que buscaban cobrar un cuantioso rescate. Después de 20 años de aquel suceso, la revista Misión rescata de su hemeroteca esta valiosísima entrevista a Bosco Gutiérrez Cortina. No debe de ser agradable recordar un episodio tan traumático como un secuestro. Sin embargo, este arquitecto, padre de nueve hijos, parece no afectarle. Con gran serenidad, comienza a relatar con detalle cómo fueron y cómo influyeron en su vida esos nueve meses de cautiverio.












