La vida y la muerte se citan en la misma sala de cuidados paliativos donde un enfermo terminal sostiene a su nieta recién nacida. La historia de Benjamín y Daniela es un idilio que comenzó desde la gestación de la segunda.
La noticia de que él estaba muriendo llegó cuando Verónica, la hija pequeña de Benjamín, supo que una niña venía en camino.
Benjamín ha cumplido su último deseo, conocer a su nieta, en el Hospital Centro de Cuidados La Laguna de Madrid, donde todos los días son una aventura. Y un milagro. Lo sabe bien el psicólogo Alonso García de la Puente, trabajador de Obra Social La Caixa, que reivindica que en las unidades de cuidados paliativos se trabaja para insuflar calidad de vida al último aliento de los pacientes.

