Seguro que lo has leído alguna vez también a la puerta de… una iglesia. Y añado este punto porque el temita clama al cielo.
Nos tienen que advertir expresamente y por escrito −y sigue habiendo quien no se entera− eso de: “Apaga tu móvil antes de entrar al templo. Para hablar con Dios, no lo necesitas”.
También nos advierten que lo apaguemos o silenciemos, en la ópera o antes de un concierto: para que no suenen más melodías que las previstas en el programa de mano…


