Gracias a la formación de ‘Piñeiral’, jóvenes como Adrián han podido convertir un sueño acariciado desde la infancia en una fuente de riqueza
Adrián tiene 30 años y 3.000 gallinas. Este joven emprendedor de la comarca de Arzúa, en Galicia, lanzó en mayo −en plena pandemia− el proyecto con el que había soñado en los últimos ocho años. Hoy vende 2.400 huevos camperos al día. Es uno de los miles de vecinos de la zona que han pasado por las aulas de la Escuela de Formación Agraria Piñeiral y que, gracias a lo aprendido, ha decidido quedarse en el medio rural para transformarlo.
