Javier Anleu escribió en 2005 una serie de correos a Juan Pablo II. Tenía nueve años. Sus palabras confortaron al Papa en sus últimos días de vida
Me he encontrado con una historia que contiene un fuerte mensaje muy apropiado para el Año de la Misericordia. Se trata del testimonio de un niño,Javier Anleu, cuyas palabras, escritas en una serie de correos enviados por él y su hermana a Juan Pablo II, confortaron al Papa en sus últimos días.
Cuenta la madre de Javier que Juan Pablo II preguntaba a menudo si había llegado algún nuevo correo de sus “amiguitos de Guatemala”. El testimonio de este niño, ahora ya un joven, es un claro ejemplo del cariño que necesitan los enfermos. Este es el relato personal del protagonista:
«Mi nombre es Javier Anleu, y en el año 2005 tuve una de las experiencias que más me han marcado en mi vida: le escribí correos al que ahora es un santo, a Juan Pablo II.
Tenía yo nueve años cuando Juan Pablo II fue hospitalizado del 1 al 10 de febrero del 2005. Como cualquier niño católico rezaba mucho por la salud del Papa.