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sábado, 15 de septiembre de 2018

Flautas y conciencias

Repito de memoria un pasaje que leí hace poco de Hamlet. Ante ciertas rarezas de Hamlet y sus remordimientos, dos personajes de la corte van a interrogarle, como espías.
Hamlet se da cuenta de la treta y mantiene el siguiente diálogo. ¿Sabéis tocar la flauta?,  ahí tenéis una. No Señor, le responden. Vamos, les insiste, es fácil, es cuestión de soplar y poned vuestros dedos en los agujeros. No Señor, no sabemos, contestan. Por favor intentadlo; Señor, no por favor! , os lo ruego.

miércoles, 11 de julio de 2018

Cómo nace un prejuicio

Siempre lo hemos hecho así…
Un grupo de científicos metió cinco monos en una jaula, en cuyo centro colocaron una escalera y, sobre ella, colgado del techo, un montón de bananas.

Cuando un mono subía la escalera para agarrar las bananas, los científicos lanzaban un chorro de agua fría sobre los que quedaban en el suelo.

Después de algún tiempo, cuando un mono iba a subir la escalera, los otros lo agarraban y hasta le agredían para impedirle subir y así evitarse el agua fría. 

domingo, 18 de octubre de 2015

La verdad que no perciben nuestros ojos

Un bello y acertado ejercicio de ‘story telling’  que termina con un eslogan que invita a la humildad y a la ponderación en nuestros juicios
La empresa de cámaras de seguridadVizer ha lanzado una campaña publicitaria que ha sido un auténtico éxito en Internet: más de 10 millones de descargas en Youtube y más de 100 millones de referencias enFacebook.
La historia que encierra el anuncio −un maravilloso ejemplo de story telling− es conmovedora. Un mendigo duerme cada noche en la puerta de un pequeño comercio, ycada mañana es arrojado por el dueño de forma áspera y violenta: le grita, le da golpes y patadas, le arroja un cubo de agua fría... Algunos desperfectos y olores a orina que percibe en el portal le llevan a suponer que el mendigo está afeando la imagen exterior de su tienda, por lo que se siente justificado para mantener esa actitud beligerante. El espectador, mientras tanto, se identifica con el personaje de la anciana, que observa esas escenas y desaprueba tímidamente ese comportamiento.

lunes, 10 de agosto de 2015

Alex en el box de urgencias

Alex estaba en un box de urgencias. Un muchacho normal de unos dieciséis años. Una grave infección en la piel le había obligado a ingresar en el hospital. Pasó allí un día, y poco a poco hizo amistad con los profesionales de la clínica.

En una de las visitas, después de preguntarle si estaba bien, Lucía, una enfermera experta, con muchos años de trabajo a sus espaldas, le preguntó a bocajarro: –¿Eres creyente? Probablemente había reparado en el crucifijo que había en la mesita, o bien se habría dado cuenta de que esa tarde había rezado el rosario.

—Claro –respondió Alejandro.
—Yo antes creía más. A tu edad iba a la iglesia de vez en cuando y a veces rezaba. Pero… hubo una cosa que vi que me hizo perder la fe: entrar en el Vaticano.
—¿El Vaticano? –la respuesta había dejado algo perplejo al chico.
—Sí. En Roma me pareció que la Iglesia está forrada, y lo que peor me sentó es que en la audiencia con el Papa había una puerta para nosotros, «la gente», y otra por la que pasaban los grandes y los privilegiados, que por su puesto estaban más cerca del Papa. Eso no pudo sentarme peor. Mi visita a Roma me hizo perder la fe…

viernes, 29 de mayo de 2015

Derribar el muro de los prejuicios

   Una vez más esta marca de bebidas refrescantes da en el clavo. Nos pasa que tendemos enseguida a hacernos un juicio previo "pre-juicio" de las personas y de las cosas. Y no hay quien nos baje de ese burro... Escucha, atiende, aprende.


Jaime Sanz

viernes, 25 de octubre de 2013

Cenizos

    
Un día, el caballo escapó a las montañas. Su hijo le dijo: "Padre, qué desgracia, se nos ha ido el caballo". Su padre respondió: "Ten paciencia, hijo mío, saldremos adelante, veremos lo que nos trae el paso del tiempo...". A los pocos días el caballo regresó, acompañado de otro caballo.

      Unos días después, el muchacho quiso montar el caballo nuevo, pero el animal no estaba acostumbrado al jinete, se encabritó y lo tiró por tierra. El muchacho, al caer, se rompió una pierna. Tanto su hijo como los vecinos se lamentaban de la mala suerte del chico. Su padre, en cambio, prosiguió con su temple habitual: "Paciencia, hijo, veamos qué sucede con el tiempo...".

      El muchacho se lamentaba. Unos días más tarde, el ejército entró en el poblado y fueron reclutados todos los jóvenes que se encontraban aptos para la guerra. Cuando vieron al hijo del labrador con la pierna entablillada, pasaron de largo. ¿Había sido buena suerte? ¿Mala suerte? ¿Quién sabe?

martes, 16 de febrero de 2010

¿Tú que dices del Opus Dei?

El vídeo muestra cómo para superar los prejuicios sobre una institución de la Iglesia Católica, como es la Prelatura del Opus Dei, como sobre cualquier tema, lo mejor es hablar e informarse. Luego resulta que los tópicos no son para tanto...
El vídeo recoge una colección de opiniones de gente de todo tipo.