Un grupo de estudiantes de Bilbao participa en un campo de trabajo en el Líbano con refugiados de diversos países que sufren a causa de la guerra y la pobreza.
“¡Pásala pásala! Venga corre, vete hacia la banda. Ahora baja a defender. ¡Vamos!”. Él no me estaba entendiendo nada pero sonreía y seguía corriendo. Tampoco yo les entendía a ellos cuando tenía la pelota y me gritaban en árabe o en francés.
