Un chico fue a un supermercado a comprar la merienda. Vio con sorpresa que una de las clientes, una señora que andaba con su carrito se paró y se quedó quieta mirándole boquiabierta.
Al principio no le quiso dar importancia pero al cabo de un rato le fue a preguntar si le pasaba algo.
– No se moleste, pero se parece tanto a mi Carlitos: es mi hijo que murió hace dos meses en accidente de coche… iba conduciendo él y…
La señora se puso a llorar desconsolada y el joven se acercó a ayudarla.
