La NASA lanzó ayer su última misión a Marte. Un cohete Atlas V, de 57,3 metros de altura, despegó de Vandenberg, la base de las Fuerzas Aéreas de EE.UU. en la costa de California. A las 13.05, hora peninsular española, comenzó un impresionante vuelo supersónico que lanzó a la sonda «Insight» (que en inglés significa «visión profunda») a un viaje de 205 días y 146 millones de kilómetros.
El trayecto finalizará cuando el robot se pose en Marte el próximo 26 de noviembre. La misión, que ha supuesto un coste en EE.UU. de unos 623 millones de euros y 150 más en Europa, medirá las constantes vitales del planeta, como su pulso o su temperatura. «InSight» es la primera misión destinada a estudiar el interior de Marte y la primera que buscará la presencia de «martemotos», terremotos marcianos.
