José María Pemán escribió un cuento sencillo con fondo de Cuaresma que hace pensar.
Arrondo, Jefe de negociado en un ministerio, había anunciado con tiempo que aquella Cuaresma pensaba dejar de fumar en plan penitente. Aquellos pitillos cuaresmales renunciados aparecían a sus ojos como una buena inversión a largo plazo.


