El siglo XX hereda del XIX tres poderosas concepciones ateas de la vida: el
positivismo, el comunismo y el irracionalismo. En el origen de esta triple herencia,
encontramos, respectivamente, a Comte, Feuerbach y Nietzsche. Auguste Comte
La religión positivista
En La filosofía de Augusto Comte, escribe Levy-Bruhl: «La historia de la
humanidad puede ser representada, en cierto sentido, como una evolución que va de
la religión primitiva (fetichismo) a la religión definitiva (positivismo).» Hablar de
religión positivista sonará siempre a metáfora. Sin embargo, por increíble que pueda
parecer, Comte diviniza su propio método y se declara fundador y Sumo Pontífice de
esa nueva religión:
Estoy persuadido de que, antes de 1860, predicaré el
positivismo en Notre-Dame como la única religión real y completa.
