El padre Iñaki es uno de los tres capellanes que han convertido su despacho del Hospital Clínico de Madrid en un monasterio de campaña.
Vive y duerme aquí la nueva orden de monjes de la cruz verde con el ‘busca’ abierto las 24 horas para atender a todas las personas en peligro de muerte, particularmente, por culpa del coronavirus. A los familiares que no pueden despedirse en estas jornadas de guerra, este calmante: “Que sepan que todas las personas a las que atendemos al final de su vida están muriendo en paz”.
El padre Iñaki entró el lunes por la mañana en el hospital y vivirá y dormirá lo que pueda aquí hasta el viernes. Después, para evitar infectar a su madre, no volverá a su casa. Se irá al pueblo y se encerrará a tomar el aire, sin tocar a nadie. Cien por cien secular, pero de clausura profiláctica a propia voluntad.


