Mostrando entradas con la etiqueta AMOR A LA VERDAD. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta AMOR A LA VERDAD. Mostrar todas las entradas

jueves, 22 de septiembre de 2016

El último filósofo

La muerte de su esposa dejó sin aliento vital a Gustavo Bueno, y dos días después pasó a mejor vida. Bueno –como era conocido en los ambientes universitarios– fue el último pensador sistémico que sostenía que la filosofía era un saber sustantivo y no un conjunto de proposiciones tautológicas inverificables, ni verdaderas ni falsas, sin sentido. 
Los que pululamos por sus clases en los tiempos en los que Aristóteles era el rey de la lógica con los silogismos, sufrimos una crisis cuando don Gustavo era atacado con botes de pintura y nos obligaba a estudiar la lógica matemática analizando infinitas tablas de verdad porque todo era cuestión de verdadero o falso con deducciones formales.

viernes, 9 de agosto de 2013

Edith Stein o la búsqueda apasionada de la verdad


 Edith era la pequeña de una numerosa familia judía de Prusia, actualmente Polonia. Nació a finales del siglo XIX y murió en el campo de concentración de Auschwitz durante la segunda guerra mundial. Su vida fue una constante búsqueda de la verdad que la condujo a surcar el inmenso océano de la filosofía, hacerse posteriormente católica y, finalmente, a ingresar como carmelita en la alemana ciudad de Colonia.

   El sostenimiento de la familia dependía de una pequeña industria maderera que generaba algunos puestos de trabajo. Con la prematura muerte del padre, la madre de Edith (Auguste Stein) hubo de hacerse cargo de la gestión de la empresa. Aprendió contabilidad, visitaba los campos, cuidaba de la casa y del trabajo; era una mujer fuerte, judía convencida y piadosa que luchó hasta el final por los suyos.

lunes, 24 de junio de 2013

Francia se moviliza por la libertad del joven Nicolas, encarcelado por defender el matrimonio pacíficamente

   Se multiplican en Francia las acciones en apoyo de Nicolas, el joven de 23 años condenado el pasado 19 de junio a cuatro meses de prisión -de los que deberá cumplir dos-  y una multa de 1000 euros por “rebelíón”  tras ser arrestado cuando, junto a un grupo de otros trescientos jóvenes, estaba reunido en los Campos Elíseos para protestar pacíficamente contra el “matrimonio” homosexual. 

   Allí recibieron una dura carga policial, tras la cual Nicolás se refugió en una pizzería, donde policías vestidos de civil entraron violentamente para detenerle.

   En declaraciones recogidas por el digital español Religión en Libertad (ReL), una joven testigo de los hechos, Anastasia, ha descrito los excesos durante la detención de Nicolás, señalando que iban específicamente a por él, por su capacidad de liderazgo: “Creo que le vigilaban personalmente”. Nicolas, un brillante universitario que estudia dos carreras, es uno de los cofundadores de Les Veilleurs, un movimiento juvenil pacífico de oposición a la ley Taubira.

sábado, 12 de enero de 2013

Cocineros al poder

   Si tuviera que resumir el secreto de los grandes libros en una línea, hablaría de su capacidad de plasmar por escrito el amor a la verdad y a la belleza

      Era un crucero de lujo. De los primeros que subían por el Canal de la Mancha hacia los hielos del Norte. Una tarde de tormenta, las olas vapulearon el casco durante horas y abrieron una peligrosa vía de agua. A media noche, cuando el capitán tuvo claro que el barco se hundía sin remedio, buscó su megáfono. 

      Pretendía bajar, piso por piso, organizando la evacuación. Pero el megáfono no estaba en el puente de mando, donde solía. Irritado, el capitán empezó a recorrer los pisos dando voces, muy extrañado de no encontrar a nadie en pasillos y camarotes. Cuando llegó al piso más bajo, ocupado en su totalidad por el restaurante y el salón de baile, entendió lo que sucedía: allí estaban los pasajeros, de punta en blanco, vestidos para empezar una cena de gala. Todos pendientes del cocinero francés, que les explicaba el menú con gran ceremonia, megáfono en mano. 

      Hoy, en nuestras sociedades avanzadas se han multiplicado, formando enjambre, los cocineros con megáfono. Personajes y personajillos que acaparan la información y la audiencia, asociados a teclados y pantallas de todos los tamaños, que hacen más verdadero que nunca el mito de la caverna. Usted puede pensar que estoy exagerando, pero ya se habla no de un cambio cultural, sino de una mutación: del Homo sapiens, producto de una cultura escrita milenaria, se está pasando al Homo videns, infraeducado por la imagen. Antes ignorábamos las consecuencias de dicha transformación. Ahora ya sabemos que, si la lectura despierta y aviva la inteligencia, las imágenes la mecen y adormecen. Pero también conocemos el remedio: las neuronas de nuestros jóvenes recuperarían la buena forma con menos Internet y más lectura, con menos facebook y más the face on the book.