No esperes el mañana para agradar: Mañana se lo diré… Había una vez una hormiguita . Esta hormiguita era
como toda buena hormiga, trabajadora y servicial. Se la pasaba
acarreando hojitas de día y de noche: casi no tenia tiempo para
descansar.
Y así transcurría su vida, trabajando y trabajando. Un día
fue a buscar comida a un estanque que estaba un poco lejos de su casa,
y para su sorpresa al llegar al estanque vio como un botón de lirio se
abría y de el surgía una hermosa y delicada florecilla.


