miércoles, 25 de abril de 2012

UN MAL NEGOCIO



Un niño, de unos nueve años, asiste con su padre a la Santa Misa. 

En el momento de la comunión el crío, con aspecto tristón, no hace ademán de acercarse a comulgar. 

Entonces interviene el padre: 

- Vamos a comulgar. - Yo no puedo, papá -responde el pequeño, lloroso. 

- A ver, hijo, ¿qué te pasa?. Y el niño, ya llorando, confiesa: 

- ¿No sabes aquella pluma que me regalaron cuando hice la Primera Comunión?. Pues, la vendí por diez euros. 

El padre, con esa pedagogía que enseña el cariño, le acaricia diciéndole: 

- Hijo mío, eso no es un pecado; eso es solo un mal negocio. Anda, vamos a comulgar. 

Adaptado de Jesús Urteaga
ANECDONET

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