Gabi lleva con el silbato al cuello no más de 15 días: "Lo llevo colgado y no me lo pienso quitar. No me molesta y voy con él a todos los sitios. Es un objeto tan emblemático..."
Lo recibió por correo, enviado por aquel joven operario de mantenimiento de la autopista al que hoy guarda gratitud eterna: "Por supuesto, se lo agradeceré mientras viva. Ha sido todo un gesto por su parte". Esta es la historia del hallazgo 32 años después....















































