El Papa Francisco ha predicado recientemente -y no por primera vez- contra los pecados de la lengua, las palabras hirientes y los chismorreos que dañan a uno mismo y a los demás.
El actor ingles Alec Guinness, católico converso, famoso por interpretar al maestro Jedi Obi Wan en la primera película de Star Wars, sabía que este pecado era uno de sus puntos débiles como cristiano.
Para combatirlo, contaba con un aliado: San Francisco de Sales, patrón de escritores y periodistas, cuyos consejos contra "los pecados de la lengua" leía y releía.
