Hospital de Neptuno (al sur de Roma), julio de 1902.
En una cama yace una niña de apenas doce años, acaba de recibir catorce puñaladas (ocho en el vientre y seis en la espalda) por defender su integridad de quien quería abusar de ella.
Un sacerdote entra a darle la Sagrada Comunión y la unción de los enfermos; pero antes quiere cerciorarse: «Marietta, ¿quieres perdonar a Alejandro (joven que le ha agredido) por amor a Jesús?».
