«Una idea simple que funciona»: así define Magnus MacFarlane-Barrow, fundador de Mary’s Meals, la clave de su organización.
Se trata de dar una comida diaria en el colegio para atraer a los niños en situación de pobreza crónica a las clases, de modo que puedan recibir una educación con la que escapar de la pobreza.
Con este método alimentan –y facilitan su aprendizaje– a 1.257.278 niños en todo el mundo.
Sin embargo, a Magnus –un gigante escocés, de Misa y rosario diarios– le gusta distinguir entre asistencialismo y caridad: «En el corazón de Mary’s Meals hay una obra de amor.
