Laurent Lafforgue está sentado en un pequeño despacho del Departamento de Matemáticas de la Universidad de Milán. Aún no ha cumplido 48 años, pero tiene el rostro y el físico de un muchacho. Se trata de una de las mentes más aguda de Europa y del mundo.
Premiado en 2002 con la Fields Medal, lo que sería el Premio Nobel de las matemáticas, Lafforgue no es un intelectual todo aula y fórmulas matemáticas. En los últimos años ha sido protagonista del debate sobre la escuela pública en su país. Y hoy observa con gran perplejidad lo que sucede en Europa y en las sedes de la Unión Europea. Hemos hablado con él del manifiesto de Comunión y Liberación de cara a las elecciones europeas del 25 de mayo.
