Citius, Altius, Fortius. Más rápido, más alto, más fuerte. Es el lema de los Juegos Olímpicos. Y también de Fernando Rivas, el cerebro de un plan maestro para mover los límites, no del deporte sino del propio deportista. Creador de estrategias y técnicas revolucionarias para llegar a la perfección, es el hombre en la esquina de Carolina Marín, oro olímpico.
Estudiante de Ciencias del Deporte, descubrió que en España no se entrenaba a los deportistas para ganar y «abrió» su laboratorio para crear al atleta más rápido, más fuerte, más alto. En su empresa se encontró con una niña que lo cautivó por su actitud. Ahora el binomio no se entiende por separado. Incansable en la búsqueda de la mejora, entiende el trabajo como lo único que te hace llegar a la cima. Busca y rebusca en cualquier rincón para adaptar lo mejor de cada disciplina al bádminton.