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sábado, 30 de junio de 2018

¿Cómo descansa, Madre Teresa?

Calcuta
Pregunté a la Madre Teresa en Calcuta: ¿cuándo descansa? y me dijo: Descanso en el amor. Le pregunté: ¿cuál es el lugar del hombre? y me dijo: Donde sus hermanos lo necesitan. Le dije: nunca la escuche hablar de política, y me dijo: 
Yo no puedo darme el lujo de la política, una sola vez me detuve 5 minutos a escuchar un político, y en esos 5 minutos se me murió un viejecito en Calcuta.
Cada vez que yo entraba a la casa de la Madre Teresa, sentía que Dios recién había salido.

lunes, 5 de septiembre de 2016

Voluntarias en Calcuta para trabajar en las casas de Madre Teresa: “Tu vida cambia”

Cuentan su experiencia dos universitarias españolas que viajaron por su cuenta sin formar parte de ningún grupo Las Misioneras de la Caridad de España no organizan grupos para trabajar en Calcuta. 

Si alguien está interesado en acudir como voluntario a la Casa Madre de la India, debe personarse en el centro que las hermanas tienen en Madrid o Barcelona. “Hablé con una religiosa. Me advirtió que era duro, pero como yo insistí, me puso en contacto con otras dos chicas que querían ir y con una señora que acude a Calcuta con frecuencia y que me iba a orientar en seguridad, pautas y alojamiento”, explica Macarena Gutiérrez.

domingo, 4 de septiembre de 2016

«Aquí he aprendido a amar»

Ramón en Premdan
Tras superar sus reparos sobre la pobreza y la enfermedad, el ingeniero madrileño Ramón Martín vuelve de la India, un rincón al que nunca pensó ir y que le ha transformado por completo.

De todos los países que hay en el mundo, el último al que habría viajado el madrileño Ramón Martín es la India. Pero, como los caminos del Señor son inescrutables, aquí ha acabado este verano y aquí es donde, posiblemente, haya vivido una de esas experiencias que le cambian a uno la vida.

A sus 38 años, este ingeniero aeronáutico de Airbus en Getafe se había propuesto para las vacaciones hacer algo distinto y ayudar a los demás. Mientras buscaba proyectos de cooperación en África o con los refugiados de Siria, una de sus primas le recomendó que se uniera a las Misioneras de la Caridad de la Madre Teresa de Calcuta, donde ella había sido voluntaria hacía 19 años. Cuando consultó su web, a Ramón le convenció rápidamente lo que leyó: «Para venir aquí no hace falta llamar ni avisar, basta con tener un corazón grande y ganas de ayudar».

sábado, 3 de septiembre de 2016

El ingeniero que se curó rezando

De entre las personas que caminan por Roma en vísperas de la canonización de Madre Teresa, pocas hay tan felices como Marcilio y Fernanda, el matrimonio de Río de Janeiro cuya vida cambió radicalmente en diciembre del año 2008, cuando la inminencia de la muerte del marido amenazaba con separarles.

El tremendo cuadro de abscesos cerebrales e hidrocefalia que le había llevado al coma cesó de repente cuando, según relató ayer Marcilio en el Vaticano. «Me desperté en la sala de operaciones sin dolor de cabeza, con una gran paz interior», aunque sin entender lo que le estaba sucediendo.

Marcilio Andrino, un ingeniero mecánico de 43 años, y Fernanda Rocha, una antigua pedagoga de 42, han contado con sencillez su historia en una conferencia de prensa, acompañados de la hermana Mary Prema, superiora general de las Misioneras de la Caridad, y del sacerdote canadiense Brian Kolodiejchuk, postulador de la causa de canonización.

jueves, 1 de septiembre de 2016

¿Tiene miedo a morir?

Calcuta
Un día le pregunté, de repente: «¿Tiene miedo de morir?». Estaba en Roma desde hacía algunos días. La había visto un par de veces y había ido a saludarla porque volvía a Milán. Ella me miró como si quisiera entender la razón de mi pregunta. Creí que había hecho mal en hablar de la muerte e intenté corregir el tiro [1].

Una particular intimidad unía al periodista con la madre Teresa de Calcuta. Por eso se había sentido con fuerzas para preguntarle, a bocajarro y sin mediar palabra, si tenía miedo a morir. La conversación parecía que tomaba otro camino cuando, un ratito después, la pequeña religiosa le preguntó:

«¿Dónde vive?». «En Milán», respondí. «¿Cuándo vuelve a casa?». «Espero que esta misma noche. Quisiera tomar el último avión, así mañana, que es sábado, puedo estar en familia».

sábado, 22 de agosto de 2015

Un día le pregunté, de repente: «¿Tiene miedo de morir?»

Un día le pregunté, de repente: «¿Tiene miedo de morir?». Estaba en Roma desde hacía algunos días. La había visto un par de veces y había ido a saludarla porque volvía a Milán. Ella me miró como si quisiera entender la razón de mi pregunta. Creí que había hecho mal en hablar de la muerte e intenté corregir el tiro[1].

Una particular intimidad unía al periodista con la Madre Teresa de Calcuta. Por eso se había sentido con fuerzas para preguntarle, a bocajarro y sin mediar palabra, si tenía miedo a morir. La conversación parecía que tomaba otro camino cuando, un ratito después, la pequeña religiosa le preguntó:

«¿Dónde vive?». «En Milán», respondí. «¿Cuándo vuelve a casa?». «Espero que esta misma noche. Quisiera tomar el último avión, así mañana, que es sábado, puedo estar en familia».

La Madre Teresa aprovechó esta respuesta para explicarle su parecer con respecto a la muerte: «Ah, veo que usted es feliz de volver a casa, con su familia», dijo ella sonriendo. «Llevo fuera casi una semana», respondí para justificar mi entusiasmo. «Bien, bien», añadió. «Es lógico que usted esté contento. Va a encontrar a su mujer, a sus niños, a sus seres queridos, su casa. Es justo que sea así».

lunes, 8 de diciembre de 2014

Diez breves anécdotas que retratan a la Madre Teresa de Calcuta, la mujer que no se arredraba nunca


La bibliografía sobre la Beata Teresa de Calcuta (1910-1997) es abundante y diversa, pero que puede aún enriquecerse con obras notables lo prueba la que acaba de publicar Fernando López de Rego: Teresa de Calcuta. La persona(Freshbook). 

Una aproximación valiosa porque, sin pretensión hagiográfica alguna, permite que la elocuencia intrínseca de los dichos y acciones de Agnes Gonxha Bojaxhiu proclame más su santidad que su misma valoración, en cualquier caso ya dictaminada por la Santa Sede al elevarla a los altares en 2003, pendiente ahora del proceso de canonización.

Y valiosa asimismo porque deja al lector un retrato muy verosímil de su protagonista, "la Teresa persona", objeto de búsqueda que confiesa el autor: "Una persona que dejó en vida una huella muy fuera de lo corriente y que provocó unas ondas de tal magnitud que, tras su muerte, siguen expandiéndose por prácticamente todos los países del mundo".

sábado, 24 de agosto de 2013

Madre Teresa: "Morir es...volver a casa"

"Morir es...volver a casa". Reveladora conversación de la Madre Teresa con un periodista.   

Una particular intimidad unía al periodista con la Madre Teresa de Calcuta. Por eso se había sentido con fuerzas para preguntarle, a bocajarro y sin mediar palabra, si tenía miedo a morir. La conversación parecía que tomaba otro camino cuando, un ratito después, la pequeña religiosa le preguntó:

«¿Dónde vive?». «En Milán», respondí. «¿Cuándo vuelve a casa?». «Espero que esta misma noche. Quisiera tomar el último avión, así mañana, que es sábado, puedo estar en familia».

   La Madre Teresa aprovechó esta respuesta para explicarle su parecer con respecto a la muerte: «Ah, veo que usted es feliz de volver a casa, con su familia», dijo ella sonriendo. «Llevo fuera casi una semana», respondí para justificar mi entusiasmo. «Bien, bien», añadió. «Es lógico que usted esté contento. Va a encontrar a su mujer, a sus niños, a sus seres queridos, su casa. Es justo que sea así».

sábado, 23 de febrero de 2013

YO NO LO HARÍA NI POR UN MILLÓN DE DÓLARES (Año de Fe 1)



   Su pierna estaba llena de gusanos. Había salido de una alcantarilla. Era medio hombre y medio animal. Aquella mujer, pequeña, insignificante... le trataba con un amor exquisito, sobresaliente. Le cuidaba, le acariciaba y le limpiaba con todo el cariño que nadie es capaz de dar; amor a lo divino. 
 
   Al ver cosas como esta –o parecidas– un periodista que en ese momento entrevistaba a aquella mujer le preguntó: —Esto que hace usted yo no lo haría ni por un millón de dólares; a lo que la Madre Teresa de Calcuta respondió: —Yo, por un millón de dólares, tampoco lo haría.

   La alegría y un amor extraordinario por los demás eran los distintivos que se detectaban en la Madre Teresa nada más conocerla.

   En estos meses me han llegado muchas peticiones de todas partes para pedir más informacíón sobre el Año de la Fe. Esto me ha animado a iniciar a partir de ahora un recorrido completo de la fe de Jesucristo. Confio en que ayudará a todos. A los creyentes, a los que hayan perdido la fe o a los que no la hayan tenido nunca.

sábado, 28 de agosto de 2010

NO LO HARÍA POR UN MILLÓN DE DÓLARES

          Cuando la periodista Barbara Walters, en un reportaje, le dijo que ella no tocaría un leproso ni por un millón de dólares, la Madre le respondió: "Por un millón de dólares tampoco yo lo tocaría, hija. Lo importante es tocarlo por amor a Dios".


Algunas citas de la Madre Teresa

* Ama hasta que te duela, si te duele es la mejor señal.

* Para hacer que una lámpara esté siempre encendida, debemos no dejar de ponerle aceite.

* Existe una fuerza gigantesca que está creciendo en el mundo a través de compartir juntos el trabajo.

* La pobreza es algo maravilloso porque nos da libertad, significa que son menos los obstáculos que nos separan de Dios.

* Antes de hablar, es preciso que escuches, Dios habla en el silencio del corazón.

* Cada obra de amor, llevada a cabo con todo el corazón, siempre logrará acercar a la gente a Dios.

* A veces sentimos que lo que hacemos es tan sólo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara esa gota.

* Sin un corazón lleno de amor y sin unas manos generosas, es imposible curar a un hombre enfermo de su soledad.

* En el momento de la muerte, no se nos juzgará por la cantidad de trabajo que hayamos hecho, sino por el peso de amor que hayamos puesto en nuestro trabajo.

* Este amor debe resultar del sacrificio de sí mismos y ha de sentirse hasta que haga daño.

* Recibimos todo gratuitamente, damos todo gratuitamente, sólo por amor a Dios. Nuestra vida de pobreza es tan necesaria como nuestro trabajo mismo.

* El dinero sólo puede comprar cosas materiales, como alimentos, ropas y vivienda. Pero se necesita algo más. Hay males que no se pueden curar sólo con dinero... sino sólo con amor.

* Cuando nos encontremos con el prójimo, hagámoslo con una sonrisa... porque una sonrisa es el comienzo del amor.