Modric sabe lo que es alcanzar la cima desde la humildad y desde el sacrificio.
Ha vivido con su familia la lucha por la supervivencia y ha conquistado cada tramo de su vida con trabajo, constancia y afán de superación permanentes. El ejemplo de sus padres ha sido su guía principal para ser lo que es hoy, un símbolo del fútbol y del deporte.
Este Balón de Oro recibido con todo merecimiento en París representa el triunfo de todos esos valores y es también el triunfo del fútbol. Luka Modric es un ejemplo para todos.
