El responsable indirecto de la resurrección del estudio falaz, del que se hicieron eco varias páginas web de diarios latinoamericanos y también Efe, fue el “enemigo número uno” de Bush en Latinoamérica: el presidente venezolano, Hugo Chávez.
Chávez, de “contragira” por la región para restar protagonismo a la visita de Bush a cinco países de la zona, aprovechó su paso reciente por el estadio de fútbol Ferro de Buenos Aires para mofarse de la supuesta escasa capacidad intelectual de su rival.
