El drama de los refugiados huyendo en busca de una vida mejor lleva meses en primera línea de la actualidad europea. Uno de los países más solidarios está siendo Eslovenia, en plena ruta de los Balcanes, que ha recibido ya a varios miles de personas.
Por eso, la Fundación CUME (Galicia), que trabaja en proyectos de cooperación al desarrollo, ha comenzado con “Mochilas de esperanza” un proyecto más amplio, para ayudar desde España a uno de los campos de refugiados de este país.
Son muchas las personas dispuestas a hacer algo, a no quedarse de brazos cruzados. Sin embargo, la casi total ausencia de refugiados en España y la complejidad de la situación, hacen que ofrecer una ayuda eficaz sea bastante difícil.