O' Doherty ha relatado que a los 15 años fue captado por el IRA para hacer y poner bombas contra la policía y los ingleses y que después se marchó a Londres donde llegó a poner explosivos a políticos, jueces e incluso en el número 10 de Downing Street --residencia del primer ministro británico--.
La motivación para pertenecer al IRA fue, según a indicado, una mezcla de "catolicismo y nacionalismo extremos" hasta el punto de pensar que estaría contento de morir por la causa. No obstante, a pesar de que poner bombas es un trabajo "peligroso" y de que sus antecesores habían muerto en el intento, O' Doherty sobrevivió haciéndolo durante cinco años.
Según ha contado, en ese tiempo la gente de su entorno le pedía "que parara" pero la "testosterona" le hacía creer que se lo decían porque eran "unos carcas". En cualquier caso, ha señalado que se empezó a dar cuenta de que las bombas que ponía no sólo acababan con la vida de sus objetivos sino también de la de otros "muchos" civiles.
En la actualidad, mirando a su pasado "como si se tratara de un extraño", se arrepiente de lo sucedido y por ello, ha elevado la voz contra el terrorismo, ha enviado cartas pidiendo perdón a sus víctimas, e incluso ha escrito un libro --'No más bombas'-- en contra del IRA que se ha traducido al español por deseo expreso del autor "para que lo leyeran los jóvenes del País Vasco".
Para O' Doherty, las organizaciones armadas, como el IRA en Irlanda, o la ETA en España, "dicen" que luchan por la libertad y "no se dan cuenta" de que lo que están haciendo, a su juicio, es "aterrorizar a una comunidad" y "atacar la misma libertad que ellos predican". SIGUE
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