viernes, 29 de abril de 2016

Gudrun Kugler: una católica en política

“Si todos los cristianos aportáramos algo de forma activa, el mundo sería distinto”
Gudrun Kugler es austríaca y madre de cuatro niños. Comprometida con el bien común, ha impulsado numerosas iniciativas que redundan en beneficio de la sociedad. Desde octubre de 2015 forma parte del parlamento local de Viena, desde donde sigue defendiendo los valores en los que cree.

“Necesitamos personas cristianas que sepan intervenir. Los políticos son personas normales. Se puede hablar con ellos, darles ideas y convencerles. Lo he visto muchas veces”. Quien así habla es Gudrun Kugler. Madre de cuatro hijos, a lo largo de sus cuarenta años de vida ha tratado de impulsar en la sociedad un cambio positivo con un toque cristiano. Desde hace un poco más de diez años cuenta con la ayuda de su marido, un comunicador y periodista católico. En el año 2005 fundaron juntos Kairos Consulting, una consultora que ayuda en la comunicación y promoción a organizaciones de índole católica. Su actividad revela un convencimiento de que es necesario mover algo en la sociedad, sobre todo en esas materias sensibles referidas a la dignidad humana.
“Esta es mi vocación”, me dijo Gudrun hace poco durante una conferencia que moderó sobre el gran drama del tráfico de seres humanos. “Cuando noto que puedo influir positivamente, entonces me siento a gusto y sé que estoy en el sitio correcto”.
Ahora, esta doctora en Derecho Internacional con un Master en estudios teológicos sobre Matrimonio y Familia, está metida sobre todo en la política. En las últimas elecciones que se celebraron en Viena en el mes de octubre de 2015, recibió tantos votos directos que consiguió dar un gran salto hacia adelante en su partido y entrar en el“Wiener Landtag”, el parlamento de la capital austriaca. Aunque ganaron los socialistas y su partido está en la oposición, ahora tiene muchas posibilidades de presentar los valores cristianos. Su propuesta para invertir más en el área de los cuidados paliativos y hospicios ha sido aceptada de forma unánime. Ahora, un comité especial del “Landtag”tiene que trabajar los detalles.
Gudrun también participa en diversas conferencias y juntas fuera de Viena para buscar a otros cristianos que quieran ponerse al servicio de la sociedad y que puedan, algún día, asumir un cargo político.
Las palabras del Papa Francisco, cuando dice que “involucrarse en la política es una obligación para un cristiano. Nosotros no podemos jugar a Pilato, lavarnos las manos. No podemos”, han hecho reflexionar mucho a Gudrun.
Se necesita una formación humana y profesional muy sólidas. Gudrun es cofundadora de cursos que pueden ser de gran ayuda en este sentido.
Es una de estas personas que perciben una necesidad y actúan para darle respuesta. Cuando se dio cuenta de que unos amigos suyos tenían dificultades para encontrar una pareja católica, tuvo la idea de crear la plataforma en internet Kathtreff.org. Esta iniciativa fue un éxito rotundo que ya ha dado lugar a un buen número de matrimonios y familias felices. Hace poco Kathtreffabrió sus puertas también en el mundo de habla portuguesa.
Otro ejemplo, cuando el Ministerio de Educación publicó una guía para maestros sobre esta materia sin ningún tipo de diálogo previo, Gudrun, junto a algunos amigos suyos, tomó la iniciativa. Empezaron a “bombardear” con mensajes de protesta en redes sociales como Facebooky en medios de comunicación. Gracias a esa iniciativa se consiguió forzar la discusión pública.
“Cada uno de nosotros cuenta. Cada mensaje en los medios sociales, cada palabra en un mesa redonda de debate o en una asociación de padres, cada carta al director, y también la conversación con el vecino puede ser una influencia positiva en la sociedad”, enfatiza Gudrun.“Si todos los cristianos aportáramos algo de forma activa, el mundo sería distinto”.
Entre 2001 y 2004 se encargó de la World Youth Alliance, una organización internacional“comprometida en construir sociedades libres y justas a través de la cultura de la vida”, como dice en su manifiesto. Ahora sigue en este camino. “Los temas más importantes son la protección de la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural y la protección de la familia. Y en lo que se refiere a Viena: hospicios (cuidados paliativos hay algunos), la guerra contra el tráfico de personas (Viena es una ciudad de tránsito y de destino) y prevención de la radicalización islámica”.
Para Gudrun, la actividad política es una forma concreta del amor al prójimo. “El día de mañana quiero mirar atrás para repasar mi vida y poder decir que sí, que he podido hacer algo para mejorar la situación de la gente, que he contribuido para la protección de la dignidad humana”.
Dominik Hartig
Fuente: Revista Palabra.

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