viernes, 30 de septiembre de 2011

Alegría en Moscú

Catedral católica de Moscú
   El domingo 25 de septiembre de 2011, se celebra con toda solemnidad el centenario de la Consagración de la Catedral Católica de Moscú, dedicada a la Inmaculada Concepción. Stalin, personalmente, dio la orden de confiscar la Catedral Católica de Moscú. Fue allá en el no tan lejano 1935. 

   Cerrada desde entonces, el edificio fue convertido en una fábrica, y todas sus dependencias saqueadas y desfiguradas. El lugar ocupado por el altar fue convertido en aseo. La historia sigue adelante, las estatuas de Stalin han sido abatidas en todo los lugares donde ha querido imponer el yugo de su poder y el del partido comunista. 

   La Iglesia de la Inmaculada Concepción, Catedral Católica de Moscú, permanece en pie, y se prepara para celebrar con toda solemnidad, y profundo agradecimiento a la Madre de Dios, el centenario de la Consagración del templo. Comenzada a construir en 1898, se hizo la dedicación, concluidas las obras, en 1911. La presencia de los católicos en Rusia ya era notable antes de la revolución de octubre, y esta Catedral de Moscú es una buena muestra. Hasta 1935 se pudo celebrar algún culto; y en ese año, quienes la confiscaron hicieron los planes necesarios para que dejara de existir para siempre. 

   Con paciencia, con constancia, poco después de los cambios políticos en Rusia, los católicos pudieron volver a vivir la Misa de la Inmaculada, el 8 de diciembre de 1990. La realidad católica había sobrevivido a todas las persecuciones comunistas; y la vuelta al culto en esta Catedral era una clara señal de que la primavera de la fe se abría paso después de los hielos del invierno.

   Desde entonces, paso a paso, limosna a limosna, oración a oración, fueron habilitando las diversas partes del edificio. Edificaron las destruidas; restauraron las más dañadas. Un grupo de seminaristas comenzaron a vivir allí en régimen de seminario, mientras no dejaron de hacer todos los intentos posibles para que se les devolviera todo el edificio, toda la Catedral.

   Por fin, en 1996 todo el edificio fue evacuado de ocupantes ajenos a la Iglesia; y a finales de 1999, como un gesto de cerrar las heridas de todas las persecuciones y obstáculos, fue consagrada de nuevo.
Años antes, Juan Pablo II regaló un icono de Nuestra Señora de Kazan, advocación de la Virgen muy venerada en Rusia, a la Iglesia Ortodoxa Rusa. Ella habrá preparada el camino para que, un día, que no ha resultado tan lejano, vuelva con todos los honores a su Catedral.

   Benedicto XVI, en la carta nombrando al Card. Tomko, checo, su enviado especial para esa celebración del centenario, escribe: "Exhorto al pueblo a una devoción constante a la santa Madre de Dios. Y que Ella consiga para todos, en Cristo Nuestro Señor, una vida recta, el mayor respecto a la ley divina, una caridad sincera y una coexistencia pacífica con los demás pueblos". En la Misa del Centenario de la Catedral de Moscú, rezarán por el Papa, por los frutos de su viaje a Alemania, con el Card Tomko, obispos de Rusia, Polonia, Estados Unidos, Bielorusia, Kazajistán y Lituania. Madre de Dios, Madre de la Iglesia, Madre de la renovada Iglesia Católica en Rusia.

Ernesto Juliá Díaz
ernesto.julia@gmail.com
Religión Confidencial

jueves, 29 de septiembre de 2011

Natasha: un desafío en San Petersburgo

Opus Dei - Natasha es cooperadora del Opus Dei.
Natasha es cooperadora del Opus Dei.

   Natasha Zubova. Es editora de libros y vive en San Petersburgo (Rusia).

    "Nací en las afueras de San Petersburgo. Mis padres eran profesores, gente buena y honrada pero, como la mayoría de los que crecieron en la Unión Soviética, no hablaban de Dios a sus hijos.

    En mi primer contacto con la fe, lo que más me atrajo fue la confianza que me producía el testimonio de personas que confesaban a Jesucristo, pero mi mundo interior cambiaba poco. Para mí, Dios era una cosa más, del que solamente me acordaba en momentos de dificultad.

    Todo cambió en 2007, cuando la chica que cuidaba a mi hijo empezó a llevarlo a la iglesia católica de San Juan Bautista de Pushkin; yo, movida por la curiosidad, no tardé en ir también. La Santa Misa me devolvió una felicidad que solo había experimentado en la infancia.

    A partir de 2008, algunas personas del Centro de la Obra en Moscú comenzaron a organizar un retiro en nuestra parroquia. En los retiros mensuales, y leyendo las obras de san Josemaría, entendí que ser cristiana no significa solo visitar al Señor una hora cada domingo, sino vivir constantemente en presencia de Dios.

    Este año dejé mi puesto en una empresa prestigiosa de mi ciudad y comencé a trabajar en la editorial Piedra blanca, que publica y difunde libros de espiritualidad en ruso.

    Mi nueva empresa es más pequeña, pero el desafío es mucho más bonito. Aunque puedan surgir dificultades, tengo la convicción de que Dios es más fuerte que las circunstancias". 

OPUSDEI.ORG

miércoles, 28 de septiembre de 2011

UN SACERDOTE RESPONDE A UN TAXISTA RESPECTO A LA LEY DEL ABORTO

    Cuando se estaba debatiendo la primera ley del aborto, hubo un día en que tuve que tomar un taxi en Madrid.

   El taxista aprovechó la ocasión de que me tenía dentro del taxi, y no me iba a tirar por la ventanilla, aunque estuviera abierta (recordará que la ley entró en vigor un día de san Lorenzo, así que estábamos en pleno verano), y me preguntó con un tono de guasa que para qué:
--¡Vaya! Y ¿qué piensa usted de eso del aborto?

   Si se hubiera dirigido a mí en serio, le hubiera respondido en serio, desde luego. Pero, ante el aire de sorna y de burla, aproveché que no sabía quién se le había metido en el taxi, y le respondí, sin alterarme un pelo:
--Lo mismo que su madre.

Al taxista le dio un espasmo de glotis (si su madre no hubiera pensado como yo, a él no le habrían dado la licencia del taxi), no pronunció ni una palabra más, y, al llegar al destino, le tuve que preguntar que cuánto era, porque, de lo contrario, me bajo sin pagar y ni se entera.

José F. Guijarro
HISPANIDAD

martes, 27 de septiembre de 2011

GANDHI: LA AUTORIDAD DEL BUEN EJEMPLO

    Se cuenta que un día una mujer vino con su hija donde el famoso líder religioso de India, Mahatma Gandhi. 

   Le explicó que su hija comía demasiados dulces y le suplicó que la persuadiera a romper aquel mal hábito. 

   Gandhi guardó silencio por un buen rato y después te dijo:
‑ Tráeme a tu hija de nuevo dentro de tres semanas y entonces le hablaré.
La mujer se fue y a las tres semanas trajo a su hija de nuevo.
 
   Esta vez Gandhi llevó a la niña un lado y le explicó los efectos perjudiciales de aquella mala costumbre y lo animó a que dejara el pernicioso hábito. 

Agradeció la señora al maestro el favor y le preguntó con curiosidad: 
‑ Quisiera saber ¿por qué no le dijo a mi hija esto mismo cuando se la traje hace tres semanas?.

 Contestó Gandhi:
‑ Es que entonces, hace tres semanas, yo también era adicto a los dulces.

domingo, 25 de septiembre de 2011

El Papa a los jóvenes en Friburgo: “Atreveos a poner vuestros talentos al servicio de Dios”

   El Papa dijo a los jóvenes que no se asusten al ver que “el mal también existen en nuestra vida” y advirtió de algunas “formas de mal” como la “pereza, la lentitud al querer y hacer el bien”.

   “Queridos amigos, Cristo no se interesa tanto por las veces que vaciláis o caéis en la vida, sino pro las veces que os levantáis. No exige acciones extraordinarias, quiere, en camino, que su luz brille en vosotros”.

   El papa alemán les animó a ser verdaderos testigos de Cristo y a poner su juventud y sus capacidades al servicio de la Iglesia.   “Tened la valentía de usar vuestros talentos y dones al servicio del Reino de Dios y de entregaros vosotros mismos, como la cera de la vela, para que el Señor ilumine la oscuridad a través de nosotros”.

sábado, 24 de septiembre de 2011

¿Por qué hay tanto cura pedófilo?

               Varios jóvenes se refieren con claridad y sencillez a este espinoso tema, del que se ha vuelto a hablar con ocasión del viaje que realiza en estos días el Papa a Alemania


viernes, 23 de septiembre de 2011

PERDER EL MIEDO A EQUIVOCARSE

   El amor y el matrimonio cristiano explicados por un sacerdote experto, D. Juan Carlos Ramos. "Perder el miedo a equivocarse".

jueves, 22 de septiembre de 2011

ORGULLO DE HERMANO

Seguramente te has hartado de verlo en el Europeo de Basket. Pero seguramente no te has parado a pensar que esos herman@s que tienes tan cerca son también como Gasol. Y seguramente también tú te sientas orgullosos de ellos. Y seguramente ellos de ti.¡Estoy seguro!

miércoles, 21 de septiembre de 2011

‘El árbol de la vida’ una película sobre la existencia del hombre y sus misterios




   Este fin de semana se ha estrenado en España 'El árbol de la vida', la nueva película de Terrence Malick protagonizada por Brad Pitt y Sean Penn. 

   El film es un canto a la vida.Trata sobre la búsqueda de  respuestas a las preguntas existenciales del hombre a través de lo íntimo y lo cósmico, que va de las emociones más descarnadas de una familia de un pequeño pueblo de Texas a los límites infinitos del espacio y del tiempo; de la pérdida de la inocencia de un niño a los encuentros transformadores de un hombre; y lo hace con sobrecogimiento, asombro y trascendencia a través de la historia impresionista de una familia del medio-Oeste americano en los años cincuenta, que sigue el transcurso vital del hijo mayor, Jack, desde la inocencia de la infancia hasta la desilusión de su madurez, en su intento de reconciliar la complicada relación con su padre (Brad Pitt). Jack (como adulto, interpretado por Sean Penn) se siente como un alma perdida en el mundo moderno, en busca de respuestas sobre el origen y significado de la vida, a la vez que cuestiona la existencia de la fe. A través de la imaginería singular de Malick, vemos cómo, al mismo tiempo naturaleza bruta y gracia espiritual construyen no solo nuestras vidas como individuos y familias, sino toda vida existente. Es al final una reflexión sobre lo divino y lo humano. 

   Aunque el mensaje es muy profundo, a través de redes sociales como Twitter se está criticando que este largometraje se parece más a un documental que a una película. Los que no conocen a Malick, no entienden su imaginativo y recreador 'abuso' de la imagen.

RELIGIÓN CONFIDENCIAL

martes, 20 de septiembre de 2011

PRESOS VASCOS EN LA JMJ 2011

Cárcel de Martutene
    La cruz y el ícono de la JMJ llegaron al centro penitenciario de Martutene en 2010 y allí el obispo de San Sebastián, Mons. Munilla pidió a la Pastoral Penitenciaria que organizara una peregrinación a Madrid para los reclusos que pudieran acudir. Dicho y hecho, contentos con su obispo veinte personas, entre reclusos, el capellán y otras personas vinculadas prisión como funcionarios, partieron en agosto rumbo al encuentro con el Papa un año después.
    En una carta, los propios presos cuentan su experiencia de la peregrinación y sobre su obispo. En la misiva, que recoge la web de la Diócesis, los diez presos que acudieron a Madrid afirman que "expresar todo lo que sentimos es casi imposible: casi dos millones de jóvenes llenos de fe en Cristo, alegres, ilusionados, fervorosos...¡cómo acogimos al Papa, cuando se hizo presente".

    En su estancia en Cuatro Vientos se sintieron libres pero ya no sólo en el aspecto físico y así lo han querido transmitir a todos los guipuzcoanos. "Algunos aprovechamos la gracia de recibir el Sacramento de la Confesión. Después a descansar para celebrar el domingo con el Papa la misa de envío del encuentro. Muchos de nosotros no pudimos conciliar el sueño por la emoción que nos embargaba...¡nos sentíamos libres! Pasamos la noche contemplando las estrellas y ‘levantando los ojos y el corazón al cielo para rezar’".

    También estos reclusos de Martutene tuvieron palabras para el Papa. Los reclusos aseguran en su misiva que "resumir todo lo que nos dijo el Papa es imposible, pero en nuestro corazón resuena el eco de algunas de sus palabras: ‘decidle: Jesús, yo sé que Tú eres el Hijo de Dios que has dado tu vida por mí. Quiero seguirte con fidelidad y dejarme guiar por tu palabra. Tú me conoces y me amas. Yo me fío de ti y pongo mi vida entera en tus manos. Quiero que seas la fuerza que me sostenga, la alegría que nunca me abandone".

    Estos presos eran conscientes de que su peregrinación a Madrid junto con su obispo era algo temporal y que la realidad les esperaba de nuevo detrás de las rejas. Sin embargo, no volvieron apesadumbrados sino que indican que "sabíamos que teníamos que retornar a Martutene pero ya no éramos los mismos, algo había cambiado en nuestras vidas para siempre: la fe en Cristo". Por ello, recuerdan las palabras de Munilla en un encuentro vocacional del Camino Neocatecumenal: "la fuerza es del Señor. Nosotros seamos instrumentos suyos, que Él lo puede todo", nos ayudaron a no decaer en nuestro ánimo al volver a la prisión y para transmitir en la cárcel lo vivido en Madrid durante esos días".

LIBERTAD DIGITAL

lunes, 19 de septiembre de 2011

En todas las culturas del mundo

   "Los Diez Mandamientos están en todas las culturas del mundo; están grabados en nuestro interior. Síguelos, vívelos. Son algo que puedes seguir". Annu Thomas es una de las personas que han participado en el documental “Inspirados para amar. Diálogo con San Josemaría”.

Annu Thomas es una de las personas que han participado en el documental titulado: “Inspirados para amar. Diálogo con San Josemaría”.

A raíz de la narración de Kaija, una madre finlandesa cuyo hijo se convirtió al catolicismo y se hizo del Opus Dei, en este documental testimonian también personas del Congo, India, Inglaterra, Italia, Canadá, Argentina y Perú.

Con filmaciones inéditas de San Josemaría, se narra cómo el mensaje del “santo de lo ordinario” inspira a todo tipo de personas a darle un sentido de servicio y comprensión a las actividades de todos los días.

En el website www.inspiradosparaamar.org puede verse el documental completo, leer testimonios de otros usuarios o dejar el propio.

OPUSDEI.ORG

viernes, 16 de septiembre de 2011

EE.UU.: la historia de una familia con 11 niños arrasa en los medios de comunicación

Kilmer family
   El Washington Post da a conocer a los Kilmer, la familia americana del momento. “Una oportunidad para mostrar que las familias numerosas pueden existir y sobrevivir".

   La asombrosa historia de una familia de Maryland con 11 hijos, de edades que van desde 1 hasta 12 años, ha sido presentada por el diario Washington Post en un reportaje sobre el regreso a la escuela.

   La historia del 10 de agosto narra la vida diaria en la casa de los Kilmer y detalla de qué modo se las arreglan para mantenerse alegres y divertirse, mientras hacen equilibrio en lo que algunos consideran una forma de vida extremadamente difícil.
En una entrevista con LifeSiteNews (LSN), Larry Kilmer, natural de Halifax, Nueva Escocia, dijo que él consideró que hablar con el diario sobre su familia era como “una oportunidad para mostrar que las familias numerosas pueden existir y sobrevivir en el área de Washington”.

   Dijo que “fue una oportunidad para que otros puedan ver que con algunos sacrificios eso se puede hacer”. “A pesar del temor que ‘no se puede sobrevivir’, quisimos mostrar que eso es posible”.
El artículo presenta a los lectores a Larry, un profesor de secundaria, y a su esposa Jen, una ama de casa, así como también a sus hijos Christina, Joe, Michelle, Julie, Tommy, Steven, Matthew, John Paul, Larry, Rosemary y Peter, ninguno de los cuales son gemelos o trillizos.

   El artículo detalla la vida cotidiana de la familia Kilmer, desde las 05:00 Am  hasta las 21:00 h. Constata los numerosos desafíos que la familia enfrenta, pero también pone de relieve los numerosos beneficios, incluyendo la amistad estrecha que comparten los niños y el rol que cumple la sus creencias religiosas en el hogar de los Kilmer.   

   “Una familia grande ayuda a inculcar en una persona muchos de los potentes valores y virtudes que una sociedad necesita para sobrevivir y continuar”, dijo Kilmer a LifeSiteNews.com. “En mi opinión, la cuestión de poner a otros primero está en el corazón de una familia grande que trabaja y existe con otros seres humanos en un ambiente muy interrelacionado”.

   Al comentar sobre el artículo del Washington Post, Jenn Giroux, fundadora de Speaking of Motherhood (Hablando sobre Maternidad) y también madre de una familia numerosa, le dijo a LSN: “Éste es un retrato increíble y justo de esta grande y hermosa familia. Es raro tener este punto de vista de un medio de comunicación de orientación liberal”.

   “Las familias numerosas tienen un impacto positivo en la sociedad”, dijo Giroux. “En un momento en que nuestra tasa de natalidad nacional está peligrosamente baja, las familias numerosas están produciendo los futuros trabajadores que sostendrán a las personas mayores en un futuro muy cercano… Esas familias están criando a la próxima generación de líderes”. 

   Dijo también que “en el corazón de las familias numerosas está el sometimiento a los derechos supremos de Dios sobre nuestras vidas y un abrazar y amar el regalo que son los hijos”. “Desafortunadamente, éste es un concepto extraño y/o desconocido que se ha ido perdiendo gradualmente en los últimos 50 años”.

   “Se requiere una ‘confianza ciega’ en Dios en tiempos de dificultad”, dijo Giroux. “Éste es un concepto difícil para una sociedad con mentalidad anticonceptiva, en la que hoy se trata de controlar todo desde el día en que se concibe un niño, y algunas veces hasta el sexo mismo de los bebés”.
Se puede leer aquí el artículo del Washington Post (en inglés)

HAZTE OIR 

jueves, 15 de septiembre de 2011

Sembrar sin ver el fruto

El hombre que plantaba árboles
En 1913 tuve la oportunidad de hacer un largo recorrido a pie por los parajes montañosos de la antigua región donde los Alpes penetran en Provenza. Eran tierras desérticas, toda la tierra aparecía estéril y opaca. Nada crecía allí salvo alguna pobre vegetación silvestre. Sólo encontré sequedad y una aldea abandonada. Finalmente, entre tanta soledad, vi a un pastor con treinta ovejas echadas cerca de él sobre la tierra calcinada. Era un hombre de pocas palabras en medio de un paraje desolado. Vivían también algunas familias bajo aquel riguroso clima, en medio de la pobreza y de los conflictos provocados por el continuo deseo por escapar de allí.

Aquel pastor tenía 55 años y se llamaba Elzéard Bouffier. Usaba como bastón una vara de hierro. Con su punta hacía un hoyo en el que plantaba una bellota y luego lo rellenaba. 
Había plantado un roble. Plantó así hasta 100 bellotas con muchísimo cuidado. 
Llevaba tres años plantando árboles en ese desierto. Había plantado ya 100.000. De éstos, unos 20.000 habían germinado. De los 20.000, esperaba perder la mitad a causa de los roedores o el mal clima. 
Aún así, quedarían 10.000 robles donde antes no había nada.


Vino la guerra de 1914, y a su término volví a aquel lugar. 
Aquel pastor seguía extremadamente ágil y activo. 
Los robles tenían diez años y eran más altos que un hombre. Era un espectáculo impresionante. 
Formaban un bosque de once kilómetros de largo y tres de ancho. Y todo aquello había brotado de las manos y del alma de ese hombre solo. 


Había proseguido su plan, y así lo confirmaban las hayas, que llegaban a la altura del hombro y que se encontraban esparcidas tan lejos como la vista podía abarcar. También había plantado abedules en todos los valles donde había adivinado acertadamente que había suficiente humedad. 


La transformación había sido tan gradual, que había llegado a ser parte del conjunto sin provocar mayor asombro. 


Algunos cazadores que subían hasta estas tierras yermas en busca de liebres o jabalíes, habían notado, por supuesto, el repentino crecimiento de arbolitos, pero lo habían atribuido a algún capricho de la tierra. 
Esa fue la razón por la que nadie se entrometió en el trabajo de Elzéard Bouffier. 


En 1935, las lomas estaban cubiertas con árboles de más de siete metros de altura. Recordando el desierto que era esa tierra en 1913 pude observar que el trabajo intenso realizado en forma metódica y tranquila, el vigoroso aire de la montaña, una vida frugal y, sobre todo, una gran serenidad de espíritu habían dotado a este viejo con una salud asombrosa.


Vi por última vez a Elzéard Bouffier en junio de 1945. Tenía entonces 87 años. Sólo el nombre familiar de una aldea me pudo convencer de que realmente estaba en una región que anteriormente había sido un paraje desolado. 


El autobús me dejó en Vergons. En 1913, este caserío de 10 ó 12 casas tenía tres habitantes que vivían de la caza con trampas y que física y moralmente estaban muy cerca del hombre primitivo. Ahora todo había cambiado, incluso el aire. 
En vez de los vientos secos y ásperos que recordaba, soplaba una suave brisa cargada de aromas del bosque. Se habían restaurado las casas, y ahora estaban rodeadas de jardines, donde crecían flores y verduras. 
Había matrimonios jóvenes. Aquel lugar se había convertido en una aldea donde era agradable vivir. Desde ahí me fui caminando. En las faldas de la montaña vi pequeños campos de cebada y centeno. 
Al fondo del angosto valle, las praderas comenzaban a reverdecer. En lugar de las ruinas que había visto en 1913, ahora se levantaban campos prolijamente cuidados, dando testimonio de una vida feliz y confortable. Los viejos arroyos, alimentados por las lluvias y nieves que conservan los bosques, corren nuevamente gracias a que sus aguas han sido canalizadas. La gente de las tierras bajas, donde el suelo es caro, se ha instalado aquí, trayendo juventud, movimiento y espíritu de aventura. 


A lo largo de los caminos, se encuentran hombres y mujeres vigorosos, niños que pueden reír y que han recuperado el gusto por los paseos.


Si se cuenta la primitiva población –irreconocible ahora– que vive con decencia, más de 10.000 personas deben a Elzéard Bouffier gran parte de su felicidad. 


Cuando pienso que un hombre solo, armado únicamente con sus recursos físicos y espirituales, fue capaz de hacer brotar esta tierra de Canáan en el desierto, me convenzo de que, a pesar de todo, la humanidad es admirable; y cuando valoro la inagotable grandeza de espíritu y la benevolente tenacidad que implicó obtener este resultado, me lleno de inmenso respeto hacia ese campesino viejo e analfabeto, que fue capaz de realizar un trabajo digno de Dios.


Elzéard Bouffier murió pacíficamente en 1947.


ANECDONET: AQUÍ



miércoles, 14 de septiembre de 2011

El "Capitán Yihad": el ex terrorista héroe de cómic

Nasir Abas leyendo el comic
   Fides informa que en ocasión del aniversario del 11 de septiembre ha aparecido en Indonesia un nuevo héroe del cómic, el "Capitán Yihad", que relata las aventuras que se inspiran en la historia real del ex terrorista, Nasir Abas, 42 años de edad, conocido por ser un ex militante de la red "Jemaah Islamiyah" -vinculada a Al Qaeda- que ayudó a entrenar a los responsables del atentado de Bali en octubre de 2002, con 202 víctimas civiles.

    En el cómic, el capitán cuenta su "conversión", de terrorista para convertirse en aliado invencible en la lucha contra el terrorismo y explica que "el asesinato de civiles es un grave error".

    "He encontrado el verdadero significado de la Yihad", dice el héroe ", no el de la lucha armada", sino la de un "esfuerzo serio y sincero para eliminar el mal y el egoísmo por sí mismos, la injusticia y la opresión de la sociedad". Asimismo dice que la justicia no se logra a través de la violencia, sino a través del esfuerzo interior y personal de cada uno. "La Yihad no es la guerra santa, sino el esfuerzo personal e íntimo de que el creyente sea capaz de adecuar su conducta a la voluntad de Dios".

    Nasir Abas, que se unió a un programa del Gobierno indonesio para convencer a los terroristas sentenciados de que matar a civiles que no están armados es algo malo, espera ahora que el colorido cómic, impreso por una editorial sin fines de lucro, ayude a enseñar a los niños a no cometer los mismos errores que él cometió.

martes, 13 de septiembre de 2011

PARA QUÉ SIRVEN LOS LIBROS

   Todavía recuerdo las divertidas "Aventuras de Tom Sawyer", que son, por lo demás, tus propias aventuras de infancia, mi querido Twain.

   He contado cientos de veces algunas de tus ocurrencias, por ejemplo, aquella sobre el valor de los libros. 
   Es un valor inestimable -le respondiste tú a una pequeña que te había preguntado-, pero en formas distintas. 


   Un libro encuadernado en piel es excelente para afilar la navaja de afeitar; un libro pequeño, conciso -como saben escribirlo los franceses- sirve estupendamente para sostener la pata más corta de una mesita; un libro grueso como un diccionario, es un magnífico proyectil para lazárselo a los gatos; y, finalmente, un atlas de hojas grandes tiene el papel adecuado para ajustar las ventanas. 

Juan Pablo I Ilustrisimos Sres. p. 8.
Anecdonet

lunes, 12 de septiembre de 2011

LOS ATENIENSES ME JUZGARÁN POR MIS OBRAS, QUE SOIS VOSOTROS

   Cuando ya Sócrates sintió que la muerte se aproximaba, dijo a sus discípulos que le acompañaban: 

   -Pensad que no me han condenado los atenienses, sino unos pocos jueces, y que los atenienses me juzgarán por mis obras, que sois vosotros. Sólo de una manera podréis demostrar a los atenienses la injusticia de mi condena, y es con la honradez y la bondad de vuestras vidas.

   Poco después Melito, juez del tribunal,  era condenado a muerte y los atenienses honraron la memoria de Sócrates.

   Como sabéis, Sócrates murió a los 70 años de edad, aceptando serenamente su condena a muerte bebiendo la cicuta, método elegido por un tribunal que le juzgó, y que le ofrecía para morir por no reconocer a los dioses atenienses y corromper a la juventud. Según relata Platón en la Apología que dejó de su maestro, éste pudo haber eludido la condena, gracias a los amigos que aún conservaba, pero prefirió acatarla y morir. Realmente le juzgaron porque dos de sus discípulos fueron tiranos que atentaron contra Atenas.

A su muerte surgen las escuelas socráticas, la Academia Platónica, las menores, dos de moral y dos de dialéctica, que tuvieron en común la búsqueda de la virtud a través del conocimiento de lo bueno.

Noel Clarasó, Antología de anécdotas y Wikipedia

domingo, 11 de septiembre de 2011

De la Puerta de Alcalá al Nobel de Física

Opus Dei - Jiho saluda a Benedicto XVI en la Puerta de Alcalá de Madrid, durante la Fiesta de Acogida de los jóvenes de la JMJ.
Jiho saluda a Benedicto XVI en la Puerta de Alcalá de Madrid, durante la Fiesta de Acogida de los jóvenes de la JMJ.

   Jiho Yang nació en Seúl (Corea) hace 19 años. Cruzó la Puerta de Alcalá con el Papa Benedicto XVI el pasado 18 de agosto en la JMJ. Es buen estudiante, le encanta la Física y acaba de ganar uno de los “First Step to Nobel Prize in Physics”, un premio internacional para jóvenes investigadores. En septiembre deja Madrid, donde ha vivido tres años, para comenzar la carrera de Aeronáutica en Bristol (Inglaterra). Antes de marchar, nos cuenta algunas cosas sobre la JMJ y da un consejo a los jóvenes que no tienen fe: “que sean abiertos”.

¿Cuál fue tu experiencia en la fiesta de acogida con el Santo Padre?

Era mi primera JMJ y la primera vez que veía al Papa. Fue una suerte verlo tan de cerca y quedé muy emocionado cuando empezó a saludarnos, pues hablaba con todos tranquilamente. Me da pena decir que yo tenía cosas pensadas para contarle, pero cuando llegué a él me quedé bloqueado y no le pude decir nada. Después fuimos a Cibeles. Desde el estrado se veía el inmenso público con miles de banderas; había muy buen ambiente, me encantó, fue una experiencia inolvidable. Soy consciente de que haber saludado al Papa supone para mí una responsabilidad. Estar tan cerca de él me ayudó a seguir mejor las oraciones de ese día, recuerdo que recé más seriamente que otras veces.

¿Cómo conociste el Opus Dei?

He estudiado los tres últimos años en el colegio Retamar de Madrid, que es una labor apostólica del Opus Dei. Yo era católico desde siempre, fui bautizado desde mi nacimiento en Corea; pero no conocía prácticamente nada del Opus Dei. En Retamar empecé a conocer su misión y el mensaje de San Josemaría. La gente que he conocido en el colegio son personas que ponen muchísima pasión en su trabajo y que tratan de vivir lo que dijo San Josemaría: que dedicarse al trabajo es una manera de servir a Dios. Lo hacían realmente, no eran sólo frases hechas. No decían: “esto es lo que enseñaba San Josemaría”, sino que lo hacían de verdad. Esto me impactó porque para mí era una idea nueva. Me parecía muy interesante: trabajar en tu campo y con ello servir a Dios.

¿Qué dirías a los jóvenes que están alejados de la fe?

Les diría que hay que ser abiertos. En Corea hay mucha gente que realmente no cree en Dios, aunque en teoría sea de alguna religión. También hay católicos que están bautizados pero no son muy practicantes. Eso forma una especie de cultura: la de vivir alejados de Dios. Y si alguien dice que cree en Dios, la gente no le hace caso, por la presión de ese ambiente. Por eso, me gustaría decirles que hay que ser abiertos: hay que escuchar, porque estamos intentando transmitir unas ideas, nada más. No es bueno rechazarlas sin oírlas. Y si te parece bien, puedes ir poco a poco formándote. En algún momento, si sigues, llegarás a creer en Dios y encontrarás una vida más feliz que antes.

A mí me pasó lo mismo. Yo era católico desde niño y recibí un poco de formación, pero siempre tenía dudas. Cuando leía la Biblia, había cosas que no me convencían absolutamente nada: como los milagros, etc. También me influía el ambiente, que me llevaba a no creer en Dios. Yo no era ateo, pero tenía muchísimas dudas. Desde que tuve la suerte de estudiar en Retamar, pasé poco a poco a ser un católico practicante. Me explicaban las cosas y, sobre todo, yo estaba dispuesto a escuchar. Tenía verdadero interés y pensaba: “ellos creen en Dios, ¿cómo piensan realmente?”.

Empecé a rezar un poco y a ir a Misa. Intentaba hablar con Dios y decía por dentro: “Dios: no sé si estarás ahí o no, pero me interesa la religión católica”. Y entonces sentía que Dios me escuchaba. Me encontraba muy cómodo después de haber rezado. Habrá quien me diga que estoy loco y lo comprendo, porque yo antes pensaba justamente lo mismo.

Pasa el tiempo y compruebas que Dios te cambia la vida. Dios te va variando el punto de vista y empiezas a querer ayudar a los demás. Por ejemplo, cuando encontraba gente que no tenía tanta suerte como yo, pensaba: “hay que ayudarles, porque todos somos iguales”. Esa parte de la fe me emocionó: empezar a rezar para que Dios esté con los demás, que les salve, que les ayude mucho.

Tengo todavía muy poca formación, sinceramente lo digo, pero soy feliz. Y le digo a mis amigos: “éstas son las ideas de la Iglesia Católica. Si te parecen bien, tú me lo dices y vamos a una iglesia”. Pero les añado: “tú eres mi amigo y no quiero forzarte a que seas católico practicante, sólo te cuento mi experiencia: que soy feliz. Y si te parece que estoy loco, pues… muy bien, seguiremos siendo buenos amigos. Lo que hago es aconsejarte: la decisión es tuya”.

OPUSDEI.ORG
 


sábado, 10 de septiembre de 2011

“¿Sabes, Dios? He vuelto a meter la pata”

   En la reciente JMJ se instalaron 200 confesionarios en el Parque del Retiro de Madrid. Una televisión holandesa quiso saber qué era aquello. Así se lo explicaron algunas jóvenes.

 

OPUSDEI.ORG

viernes, 9 de septiembre de 2011

LA MUERTE

Cuando se acabe el fin del mundo, me llamas o te llamo... .
No tengamos miedo a la muerte, que es un cambio de casa, o el comienzo de la vida. Aunque algo de respeto... si que da, si.

jueves, 8 de septiembre de 2011

LA HISTORIA DEL ÁGUILA

El águila es una de las aves de mayor longevidad. Llega a vivir 70 años. 
Pero para llegar a esa edad, en su cuarta década tiene que tomar una seria y difícil decisión. 

A los 40 años, ya sus uñas se volvieron tan largas y flexibles que no puede sujetar a las presas de las cuales se alimenta. 
El pico alargado y en punta, se curva demasiado y ya no le sirve. 

Apuntando contra el pecho están las alas, envejecidas y pesadas en función del gran tamaño de sus plumas, y para entonces, volar se vuelve muy difícil. 
Entonces, tiene sólo dos alternativas: dejarse estar y morir... o enfrentarse a un doloroso proceso de renovación que le llevará aproximadamente 150 dias. 

Ese proceso consiste en volar a lo alto de una montaña y recogerse en un nido, próximo a un paredón donde no necesita volar y se siente más protegida. 

 Entonces, una vez encontrado el lugar adecuado, el águila comienza a golpear la roca con el pico... hasta arrancarlo. Luego espera que le nazca un nuevo pico con el cual podrá arrancar sus viejas uñas inservibles. 
Cuando las nuevas uñas comienzan a crecer, ella desprende una a una sus viejas y sobrecrecidas plumas. Y después de todos esos largos y dolorosos cinco meses de heridas, cicatrizaciones y crecimiento, logra realizar su famoso vuelo de renovación, renacimiento y festejo para vivir otros 30 años más. 

En nuestra vida también nos toca sufrir procesos de reconversión para no sucumbir. 
Tenemos quizá que resguardarnos por algún tiempo, meditar, someternos a ciertos sacrificios para llevar a cabo algunos cambios.
Las crisis deben servir para crecer para adentro.

ANECDONET